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BUENAS PRÁCTICAS EN ATENCIÓN TEMPRANA

BUENAS PRÁCTICAS EN ATENCIÓN TEMPRANA

Las últimas investigaciones dentro del campo de la Atención Temprana tienen como objetivo superar la brecha entre la investigación y la práctica. Las Prácticas Recomendadas han sido actualizadas y están disponibles para profesionales y familias. Gracias al trabajo conjunto de investigadores y profesionales sabemos cuáles son las prácticas más eficaces y adecuadas en cada caso.

 

Es importante hablar con las familias para conocer qué es lo que más les preocupa y tenerlo en cuenta a la hora de la evaluación y de la intervención. A la hora de evaluar, debemos usar varios métodos para obtener la máxima información posible del niño/a y su entorno.

Las prácticas recomiendan que la intervención se haga en ambientes naturales e inclusivos, durante las actividades diarias, adaptándolos a las necesidades específicas de cada niño/a. Las familias además deben ser participantes activos en la toma de decisiones tanto en la evaluación como en la intervención.

 

Las prácticas de instrucción mejoran el aprendizaje y el desarrollo de los objetivos de intervención. Conocer qué debemos enseñar, cuándo enseñar y cómo evaluar el proceso de intervención nos ayuda a que el proceso sea lo más eficaz posible. Es necesario evaluar si los objetivos de trabajo que estamos siguiendo nos están llevando al resultado esperado o, por el contrario, debemos reformular estos objetivos.

 

Las prácticas interactivas promueven el desarrollo cognitivo, emocional y del lenguaje, sobre todo en los niños/as con problemas en su desarrollo. Estas prácticas varían dependiendo del nivel de desarrollo del niño/a, ambiente cultural o lingüístico. Los niños están en contacto en todo momento con su entorno inmediato. Esta relación niño-ambiente se da de forma natural, ayudando al desarrollo del niño/a. Cuando existen alteraciones, debemos fomentar esta relación, ya que es un factor importante para conseguir buenos resultados en la intervención.

 

La intervención en Atención Temprana es multidisciplinar, siendo la familia un miembro esencial del equipo. Los niños con retraso en su desarrollo o con riesgo de padecerlo, debido a la naturaleza de sus alteraciones y dificultades, necesitan del trabajo en equipo de diferentes profesionales especializados. La buena relación entre estos profesionales es importante para que la intervención sea eficaz.

Esperamos que estos consejos os sean de utilidad y si vuestro hijo/a es usuario del servicio de atención temprana, es importante que tengan en cuenta todas estas recomendaciones.

 

Fdo. Asunción Navajas Santos

Logopeda/Especialista en Educación Infantil.


Sobre la autora:

Asunción Navajas Santos.

Logopeda. Col/29-1282

Máster ABA. Análisis aplicado de la conducta en autismo y otros trastornos del desarrollo.

Técnico educación infantil.

Actualmente cursando el Máster de Neuropsicología