Psicoabaco | CUIDAR LA VOZ EN LAS FIESTAS
16668
post-template-default,single,single-post,postid-16668,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,vertical_menu_enabled,side_area_uncovered_from_content,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-10.1.1,wpb-js-composer js-comp-ver-5.0.1,vc_responsive

CUIDAR LA VOZ EN LAS FIESTAS

CUIDAR LA VOZ EN LAS FIESTAS

Seguro que te has quedado sin voz alguna vez o, incluso, puede que te pase frecuentemente. La disfonía, o pérdida del timbre normal de la voz, es más común en los niños que en los adultos, sobre todo durante las prácticas deportivas caracterizadas por chillidos, gritos…, donde se fija un patrón fonatorio incorrecto. Además, en niños muy nerviosos o muy activos suele ser más frecuente que aparezca la disfonía, por lo que tener una rutina diaria tranquila va a favorecer un adecuado uso de la voz.

 

En los adultos la disfonía suele ser más común entre los 30 y los 40 años y se da más en mujeres, ya que la laringe es más pequeña que en los hombres. Existen profesiones que presentan un mayor riesgo de padecer este trastorno vocal, como los profesores/as o trabajos de atención al público, aumentando el riesgo cuando la persona tiene que hablar en un ambiente ruidoso.

Ahora que llega una época de fiestas, quedarse sin voz es más frecuente que de costumbre.

 

Si tenemos en cuenta algunas consideraciones, podemos evitar quedarnos roncos. Buscar un momento para estar tranquilos es beneficioso tanto para los niños como para los adultos. El estrés, las prisas y la gran cantidad de actividades que tenemos durante estos días acaban afectando al control de la respiración y al uso que hacemos de esta durante el habla.

 

Evitar hablar gritando. La mayoría de las veces lo hacemos de forma inconsciente y automática, pero debemos prestar más atención a este aspecto ya que, además, los niños aprenden estos modelos y los van a imitar en otras situaciones. Es mejor estar cerca de la persona con la que hablamos, mirando a los ojos y utilizando un tono de voz adecuado.

 

Por último, estar bien hidratados, evitar bebidas muy frías o muy calientes, cambios bruscos de temperatura o mantener una adecuada higiene postural son otros factores importantes para tener en cuenta.

 


Sobre la autora:

Asunción Navajas Santos.

Logopeda. Col/29-1282

Máster ABA. Análisis aplicado de la conducta en autismo y otros trastornos del desarrollo.

Técnico educación infantil.

Actualmente cursando el Máster de Neuropsicología