PROBLEMAS PSICOLÓGICOS EN LA TARTAMUDEZ

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PROBLEMAS PSICOLÓGICOS EN LA DISFEMIA.

Queridos lectores abaqueros y abaqueras. Ayer jueves 22 de octubre se conmemoraba el día internacional de la tartamudez por lo que en Ábaco hemos decidido dedicar esta semana única y exclusivamente a hablar de este trastorno, dado que se trata de un trastorno muy común y que afecta tanto a nivel comunicativo como psicológico.

La tartamudez suele comenzar en la infancia, en torno a los 2-4 años de edad, aproximadamente el 20% de los niños de esta edad tartamudea alguna vez, por lo que en esos momentos ni psicólogos ni logopedas, solemos prestar mucha importancia ya que hemos de ver como evoluciona.

Sin embargo 1 de cada 20 niños va a necesitar ayuda, ya que la tartamudez va a persistir más allá de esa edad o se va a establecer como un trastorno. A veces, la tartamudez puede aparecer también en la edad adulta, y cuando esto ocurre, suele estar relacionado con un problema neurológico.

En la disfemia, tiene un gran peso la genética, por lo que es común encontrar casos de tartamudez en el entorno familiar, al igual que el sexo, siendo más frecuente en hombres que en mujeres, existiendo una prevalencia de una mujer por cada cuatro hombres que la presentan. La tartamudez afecta psicológicamente a la persona que lo padece, generando retraimiento, timidez, culpa y miedo a hablar en público, y todo ello como no afecta a la autoestima.

Hoy os voy a dar algunos consejos que pueden ayudar a superar las emociones negativas que  genera la tartamudez en las personas que la padecen:

  1. Las personas con disfemia, deben aprender a controlar su ansiedad. Esto implica la necesidad de acudir al psicólogo a trabajar  el control de su respiración, establecer técnicas de relajación, hacer meditación etc….
  • Es necesario poseer una correcta autoestima. Las personas que presentan tartamudez suelen volverse retraídos por miedo a ser juzgados, y normalmente se culpan y se sienten distintos a los demás por no ser capaces de llevar una conversación fluida. Es importante que estas personas se trabajen su autoestima y aprendan a analizar todo lo que hacen bien y que otras cosas son válidas y eficaces en su vida, no centrándose únicamente en su disfluencia al hablar.
  • Los tartamudos deben contar con el apoyo de su entrono social y familiar para mejorar su seguridad.
  • Es necesario superar los miedos a conversar, por lo que en lugar de evitar las conversaciones o los discursos, es importante buscar situaciones que les permitan mantener conversaciones con otros en lugares tranquilos para aumentar su confianza.
  • Hablar de la tartamudez, no intentar ocultarla o negarla es otro de los consejos que os damos si padecéis de difluencia verbal, ya que abordar la dificultad de forma sana y natural nos ayuda quitarle importancia.
  • Es importante darse tiempo y tener paciencia. Aprender a comunicarse de forma fluida, acompasar la respiración, llevar el ritmo al hablar etc.. es un proceso largo y costoso que no se aprende en dos días.

Esperamos que estos consejos os sean de utilidad máxima y os recomendamos acudir al psicólogo y logopeda si padecéis tartamudez, ya que son muchos los beneficios que estos profesionales pueden aportar en este trastorno.

Sobre la autora:

Pilar Muñoz Alarcón.

Psicóloga General Sanitaria.

Máster Psicología Clínica Infanto/ Juvenil por la AEPC.

Máster sobre intervención ABA en Autismo y otros trastornos del Desarrollo por la BACB (Behavior Analyst Certification Board).

Tutora de prácticum de grado y máster de las facultades de Psicología de Sevilla, UNED y UNIR.

Coordinadora del grupo de Trabajo de Atención Temprana del Colegio Oficial de Psicólogos de Andalucía Occidental (COPAO).

Directora del Centro de Psicología Infantil ÁBACO.

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